 |
HISTÓRICAMENTE, OBELIX ¡NO ERA UN REPARTIDOR DE
MENHIRES!
Lejos de ser una exclusividad bretona, los sitios megalíticos se
encuentran en muchas partes del mundo: y se los encuentra hasta en la
India y en el Tíbet. En Dinamarca se encuentra el número más grande
de estos monumentos pero en Bretaña encontramos la mayor diversidad,
especialmente de alineamientos de menhires - en las costas, como en
Carnac, y en el interior, como en Saint Just, en la región de Redon.
Las hipótesis sobre este tema son innumerables, pero esa concentración
tan importante indicaría que la Bretaña era un lugar céntrico de
peregrinaje. Situada en el fin de la tierra, sería un pontón desde el
cual se embarcaban las almas para el más allá, hacia el lugar
escondido en donde se ocultaba el sol.
En todo caso la conservación de dichos monumentos es debida a los
propios habitantes, que tanto los respetaban. Probablemente habían
asimilado su sentido, transmitido por las poblaciones existentes antes
de su llegada. ¿Habrán encontrado los celtas en esos alineamientos de
piedras alguna correspondencia espiritual con sus propias creencias?. La
idea, aunque sumamente interesante, parece poco hipotética... Los
"científicos" no reconocen una afiliación entre los pueblos
megalíticos y los celtas; ni las imágenes de druidas oficiando sobre
un dolmen y los menhires que transporta alegremente Obelix son atajos
fantasiosos de la historia! La civilización celta ha encontrado,
evidentemente, en las aguas y los bosques de Armórica sitios propicios
para expresarse, pero no nació en tierra bretona.
|
 |